No era una mañana como todas hoy jugabamos a perder el frío una vez más revolcandonos como dos locos apresurados por llegar a ganar el premio de la mayor enfermedad. Me desperté sabiendo que dormí despierta para realmente no dormir supe al salir que en tu camino encontras personas que caminan a tu lado pero no con el mismo fin, que en ciertas calles no transita sino el destino mismo y que enfrente de tu casa lloran frente a un abismo.
Estuve acostada a tu lado muy sedienta de tu piel buscando un roce o una mirada que enciendan hoy mi ser, besé tus labios con las ganas que no sentía hace mucho, sentí tu cuerpo agarrotándose al mio deseoso de placer, disfrute sin miedo a perder del sexo apresurado que supo darme tu corazón y te confieso que de a rato esos recuerdos me causan dolor. Sé que llevo marcas tuyas en mis labios en mi piel y en lo más profundo de mi, marcas un tanto borrosas que al fin y al cabo no se borran porque sí, siento que te entregué lo más precioso que poseí mi cuerpo en una cama disfrutó solo por ti, ahogada en tu perfume zambullida en tu calor amando casa roce que se grabó en mi corazón.
Y así llego al punto de enredar mis sentimientos a alguien que creo no lo merece alguien que conmigo solo pasa el rato, que me llama para perder calor y yo como tonta me hipnotizo por su voz me imgino ademanes de situaciones en la que hizo lo mismo con otras que lo amaron no como yo; pienso como su cuerpo regalo muchas respiraciones agutadas como las de hoy, me pregunto porque el remedio a mi enfermedad lo encontré solo en él como su calor y su sabor me llenaron de motivación porque me perdí en sus ojos tan solo lo ví y porque hoy su recuerdo me sigue y me sigue sin fin.
Prefiero morir a mis sentimientos que enamorarme una vez más oír el callado silencio y no poder respirar sentir mutilaciones que me duelan antes que amar, llorar por amores perdidos en el más allá, seguir viviendo esta locura incomprendida sin salir de mi caparazón deseosa de perderlo pero esta vez sin vos, amar materiales y no a un corazón que un día cambia de dueña dejándome sin voz, muda en un mundo de charlatanes que no paran ni por una simple respiración que aman sus habladurías y no escuchan ni una contestación.
Vivo queriendo perderlo todo en un mar de solo mentiras, discutiendo a gritos contra las aguas vivas contandoles lo sucedido con vos y oyendo millones devoces diciéndome que te persiga aún sin corazón porque fuiste quien alimentó mi cuerpo casi muero en el momento preciso en el que iba a fallecer, llena de odio y rencor que contaminaban mi ser supiste alegrar un tanto mis días y conducirme a la salida por un gran atardecer, me gustaste por tu todo y por tu nada te quise por tu pelo y tus celos color pastel me enganchaste con tus besos y miradas y ahora simplemente no sé que hacer, busco algo que me ayude a dejarte de pensar que me siga guiando en mi delirio de solo felicidad perder el vuelo que me lleve hasta vos e intentar esquivarte por mi, por los dos; quiero seguir actuando contra la lógica y razonar incoherencias como lo hice siempre despertando con miles de ideas en mi mente para luego explayarlas en un papel e inmaculadamente desconocerte.
Perdón mi amor por besar labios que no eran los tuyos por intentar conseguir calor en otra cama por querer tachar tu recuerdo con miradas baratas metiendome con gatos astutos que no me llenaron ni un solo segundo pero vos seguí con la tranquilidad que te caracteriza porque en mi no dejaron marca como la tuya porque no los besé ni con pasion ni con ternura solo con unas grandes ganas de sacarte de mi, ganas que no alcanzaron, lo sentí.
Voy a seguir en la búsqueda de algún tigre que te aleje de mi pero gracias amor mio por darme lo que te pedí.



